Terapias Psicológicas para hacer frente a problemas de pareja

Os compartimos la Entrevista realizada a nuestro compañero, Jesús M Prada, publicada en el portal de salud y bienestar, Pronto Pro: https://www.prontopro.es/

Jesús María Prada Martínez de Salazar, Psicólogo en Madrid, tiene 49 años y cuenta con una amplia formación en diversas áreas, especialmente en terapia de pareja y terapia sexual. Estudió Psicología con la idea de poder ayudar a las personas a ser más conscientes de las oportunidades que la vida ofrece sin evitar los problemas que se derivan de ella.

Cursó el Máster en Terapia Sexual y de Pareja en la AESC (Asociación Española de Sexología Clínica) que forma parte de la FEAP (Federación Española de Asociaciones de Psicoterapeutas) de la que es miembro. Eligió la terapia de pareja al considerarlo el campo básico relacional donde los adultos ponemos nuestras expectativas e ilusiones y por tanto puede ser, si las cosas no van bien, un espacio que genere mucho sufrimiento.

Su motivación a la vez que su reto diario lo encuentra cuando ayuda a una pareja a volver a mirarse a los ojos con cariño, considera que la satisfacción es muy grande porque las dificultades vencidas para llegar ahí también son grandes. Forma parte de Psicoafirma desde su fundación en 2012, un Centro de Atención Psicológica y Psiquiátrica formado varios psicoterapeutas de amplia trayectoria profesional, especializados en distintas áreas.

Un centro donde se da máxima importancia a las relaciones personales. Trabajan con un enfoque integrador, cuentan con formación en diferentes escuelas de psicología, fundamentalmente en psicoterapia psicodinámica relacional, sistémica, y psicodramática, integrando herramientas cognitivo-conductuales. Esto les aporta no solo el conocimiento, sino también los recursos necesarios para hacer frente a las dificultades que cada persona presenta, de una manera personalizada.

¿Cuáles son los tipos de problemas más frecuentes de las personas que asisten a vuestras terapias de pareja?

Básicamente pérdidas de conexión o ilusión en cuanto al proyecto común. Las parejas que se interesan en la terapia no encuentran la manera de reconectarse con aspectos reconfortantes del otro. Lo negativo ha ganado a lo positivo en la relación y sobre la mesa aparecen dudas de si quieren seguir juntos o no.

A veces los miembros de la pareja evolucionan de manera diferente con los años o no se logran los objetivos que se plantearon al inicio de la relación o hay problemas sexuales que generan vergüenza y pocas ganas de hablar. En otras ocasiones peleas frecuentes han socavado la base de convivencia o una infidelidad ha roto la confianza. Los problemas con la intimidad son bastante habituales también.

Las causas pueden ser múltiples y no fáciles de descubrir en primera instancia. Existe la creencia de que los problemas de pareja se deben a una mala comunicación y esa es sin duda una posibilidad, pero no es necesariamente la más importante ni la más frecuente.

¿Cuál es la importancia de la terapia de pareja para mejorar la comunicación entre los cónyuges?

Fundamental en la medida que les permite a ambos en un entorno seguro mirarse a los ojos y hablar sabiendo que hay un profesional que les va a ayudar a mantener la tranquilidad y el respeto y a que se escuchen sin poner barreras de por medio. Escuchar lo que tiene que decir mi pareja es clave para poder acercarme a ella.

Es posible que no me guste lo que escucho, pero de eso se trata. De que las diferencias no nos asusten sino de que podamos elaborarlas y ver si nos llevan a entender y aceptar a nuestro cónyuge. No es lo mismo hacerlo solos en casa o hacerlo en una consulta.

¿Cuándo creéis es el momento indicado para pedir una cita con psicólogo especialista en parejas?

Cuando los desajustes típicos que se pueden producir en cualquier relación van dejando la sensación de que hay más sufrimiento que goce. Suele haber un miembro de la pareja que toma la iniciativa en plantear la posibilidad de terapia y ahí el otro/a tiene la posibilidad de captar el mensaje.

Obviamente todas las parejas que acuden han intentado antes resolver el problema por ellas mismas y no lo han conseguido. Si hay problemas y después de hablar e intentar solucionarlo siguen los problemas es mejor dar un paso adelante y acudir a terapia.

En los casos de pareja cuanto antes se acuda al especialista mejor. Dejar en el abandono y la apatía o en la angustia y el conflicto a nuestra relación durante largos meses o años solo va a generar un problema mucho más difícil de resolver. En ocasiones vienen parejas que están prácticamente rotas por el desgaste. Nunca es tarde, pero no es lo recomendable.

Se da el caso también, de parejas, que tienen clara la ruptura, y las sesiones se enfocan para expresar malestar y áreas de entendimiento de cara a plantear una separación saludable, en especial cuando hay hijos

Las personas suelen acudir a terapia cuando la relación les hace sufrir o cuando sienten que algo se ha roto o perdido. Las crisis vitales mal llevadas son también origen de muchas consultas y entre ellas la adaptación de la pareja después del nacimiento de los hijos es la más común.

¿Cuáles son los tipos de terapias familiares que ofrecéis a vuestros clientes?

Más allá de la terapia de pareja está la terapia de padres e hijos o la terapia con la familia completa, es decir con todas las personas que conviven en el domicilio familiar. Siempre que acude un menor al centro, planteamos la necesidad de realizar trabajo familiar, más presente cuanto menor edad tiene el niño. No se puede entender el problema que le lleva a la persona a consulta, ni pensar en la solución sin evaluar las dinámicas de funcionamiento familiar, y sin crear un espacio de trabajo conjunto.

En la adolescencia esto toma otro matiz, dado que se entra un momento evolutivo de diferenciación y conocimiento personal, y por tanto también de trabajo personal, diferenciado. Si bien, la perspectiva familiar la tenemos siempre presente. Cada movimiento personal, parte de una mirada familiar e impacta a su vez en la dinámica familiar. Aportamos una visión sistémica al problema.

Gracias Marta Sánchez por esta publicación en ProntoPro

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